El Cavalier King Charles Spaniel es casi impecable de carácter. Es amable con todos, paciente con los niños, se lleva bien con otros perros y se adapta a casi cualquier rutina. Si solo decidiera el temperamento, sería el perro de familia perfecto. Justo por eso este artículo resulta incómodo: apenas hay una raza tan cargada de enfermedades hereditarias, y quien se enamora a ciegas lo paga después con el corazón del perro y con el propio.
El Cavalier de un vistazo
- Origen: Gran Bretaña, nombrado en honor del rey Carlos II, criado en su forma actual desde los años 1920
- Tamaño: de 30 a 33 cm, de 5,4 a 8 kg
- Pelo: largo, sedoso, ligeramente ondulado, con flecos en orejas, patas y cola; cuatro variedades de color reconocidas
- Esperanza de vida: de 9 a 12 años, en la práctica a menudo en el extremo inferior
- Carácter: dulce, cariñoso, sociable, adaptable, poco territorial
Carácter: amabilidad sin segundas intenciones
El Cavalier es uno de los pocos perros de los que casi todos los propietarios dicen lo mismo: solo quiere estar presente. Busca el contacto físico, se tumba sobre los pies, te sigue de habitación en habitación y recibe a las visitas con alegría sincera. Como perro guardián no tiene prácticamente cualidades, y no es una debilidad sino cría: fue desarrollado como perro de compañía, no como protector.
Con los niños es extremadamente paciente, con otros perros suele ser fácil y con los gatos también, si se acostumbra pronto. Su instinto de caza, propio de un spaniel, existe pero es moderado. Aprende con gusto si se trabaja con cariño y es sensible a la dureza en el tono.
El precio de este apego: lleva mal quedarse solo. Un Cavalier que pasa ocho horas solo entre semana no es feliz. Quien quiera tenerlo debería comprobar con honestidad cuántas veces está realmente vacía la vivienda y construir con paciencia desde el principio el quedarse solo.
Por qué este artículo sigue siendo incómodo
1. La enfermedad de la válvula mitral afecta a casi todos
La degeneración de la válvula mitral es extremadamente frecuente en esta raza y aparece mucho antes que en otros perros. Una gran parte de los Cavalier desarrolla a lo largo de su vida un soplo cardíaco, muchos ya en la mediana edad. La enfermedad no tiene cura, pero se puede tratar con medicación, y es el motivo más frecuente por el que los Cavalier mueren pronto. Las asociaciones de cría serias exigen revisiones cardíacas anuales y una edad mínima para los animales reproductores. Pregunta al criador por los resultados cardíacos de los progenitores y de los abuelos.
2. La siringomielia es el segundo gran punto
En la siringomielia se forman cavidades de líquido en la médula espinal, normalmente porque el cráneo es demasiado pequeño para el cerebro. Los perros afectados se rascan en el aire a la altura del cuello, muestran reacciones de dolor al tocarlos o al saltar y pueden desarrollar déficits neurológicos. La evolución va de leve a muy penosa. Se diagnostica mediante resonancia magnética. Un criador que saca el tema por iniciativa propia es una buena señal.
3. Se suman otras enfermedades
Luxación de rótula, enfermedades oculares como la catarata y el ojo seco, otitis media por las largas orejas caídas y el Episodic Falling, un trastorno hereditario del movimiento para el que existe un test genético. Las orejas largas necesitan revisión regular, porque bajo los flecos circula poco aire.
4. En esta raza el criador es más importante que en ninguna otra
En un mestizo robusto, elegir criador es una cuestión de calidad. En el Cavalier es una cuestión de esperanza de vida. Un cachorro de una cría controlada a través del VDH cuesta entre 1.800 y 2.500 euros, y ese precio es el coste de las pruebas. Las ofertas de 700 o 900 euros ahorran justo donde en esta raza no se debe ahorrar. Pide que te enseñen los resultados cardíacos y, si existen, los de la resonancia, no solo el pedigrí.
5. Cuenta con más gastos veterinarios que en otros perros pequeños
Los medicamentos para el corazón son un gasto mensual permanente, las revisiones se suman cada año y aclarar algo con resonancia cuesta varios cientos de euros. Un seguro de salud tiene sentido en esta raza, pero conviene contratarlo pronto: cuando el soplo cardíaco ya está documentado, cuenta como enfermedad preexistente y queda excluido.
Cuidados: lo que de verdad necesita
- Presencia. Es un perro de compañía en el sentido literal y necesita gente a su alrededor.
- Ejercicio moderado y regular. Paseos diarios sí, deporte de alto rendimiento no, sobre todo si hay un hallazgo cardíaco conocido.
- Cuidado de orejas y pelo. Cepillar dos o tres veces por semana y revisar las orejas con regularidad.
- Revisión cardíaca anual. A partir de los cuatro años aproximadamente, aunque parezca lleno de vida.
- Vigilar el peso. El sobrepeso supone una carga añadida para un corazón que ya está en riesgo.
¿Para quién es el Cavalier King Charles Spaniel?
Para personas que están mucho en casa y buscan un compañero dulce y sencillo: familias con niños, propietarios mayores, gente que teletrabaja. Es uno de los pocos perros que, de carácter, no plantean problemas ni siquiera a quien tiene su primer perro. Y para quienes buscan un buen criador en lugar de un cachorro rápido.
No es para quienes trabajan a jornada completa sin cuidador. Ni para quienes quieren un compañero deportivo para excursiones largas. Ni para quienes prefieren ignorar los riesgos de salud: esta raza exige decisiones conscientes y reservas económicas. Si lo quieres igual de amable pero más robusto, en el bichón habanero o en el caniche encontrarás una buena alternativa. Quien quiera hacer esta comparación con más detalle la encontrará en nuestro libro Welcher Hund passt WIRKLICH zu dir? (¿Qué perro encaja REALMENTE contigo?).
Preguntas frecuentes
¿De verdad todos los Cavalier tienen problemas de corazón? No todos, pero la proporción es muy alta y claramente mayor que en otras razas. La cría con progenitores mayores y con el corazón revisado reduce el riesgo de forma medible. No se puede descartar.
¿Cómo reconozco pronto la siringomielia? Es típico rascarse en dirección al cuello, a menudo sin tocar la piel, sobre todo al correr o cuando está excitado. Además, sensibilidad al levantarlo y reticencia a saltar. Ante estas señales, hay que hacer que un neurólogo examine al perro.
¿Es adecuado como primer perro? De carácter, sí, sin reservas. Lo que lo hace difícil para principiantes no es la educación, sino la responsabilidad de tener un perro que con alta probabilidad enfermará de forma crónica.
Ojos grandes, orejas largas, poca luz
Los grandes ojos oscuros y las largas orejas con flecos hacen del Cavalier uno de los modelos más expresivos. En acuarela destaca especialmente la suavidad del pelo, mientras que las manchas del Blenheim en pinturas al óleo clásicas resultan casi de cuadro. Fotografíalo a la altura de los ojos y ligeramente de lado, para que las orejas no se vean planas. El resto lo muestran nuestros consejos para fotos.
En una raza que rara vez llega a muy mayor, un cuadro merece la pena antes de lo que se piensa. Con marco de madera, el Cavalier cuelga en el salón en lugar de quedarse en la memoria del móvil, y el estilo Royal le sienta bien a un perro que lleva el nombre de un rey. Las variantes están en los retratos de perro.
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