Al cocker spaniel se le considera el alegre perro de familia de orejas caídas, y es cierto. Lo que suele pasarse por alto: es un perro de caza. Fue criado para batir durante horas el sotobosque y levantar la caza, y esa predisposición no desaparece solo porque hoy viva en un adosado. Un cocker poco exigido busca su propio trabajo, casi siempre con la nariz pegada al suelo y el propietario al otro extremo de la correa.
Ficha del cocker spaniel inglés
- Origen: Inglaterra, criado como perro de muestra para la caza de la chocha perdiz, de ahí su nombre
- Tamaño: machos de 39 a 41 cm, hembras de 38 a 39 cm, de 12 a 15 kg
- Pelo: semilargo, sedoso, liso, con flecos marcados en orejas, patas y vientre; muchas variedades de color
- Esperanza de vida: de 12 a 14 años
- Carácter: alegre, apegado a las personas, sensible, trabajador, orientado al olfato
Carácter: buen humor con nariz
El cocker spaniel es un perro muy amable. Recibe a las personas con todo el cuerpo, mueve el rabo casi sin parar y se adapta bien a la vida familiar. Con los niños suele ser paciente, con otros perros es sencillo y aprende rápido si se trabaja con él con cariño.
A la vez es sensible. Un tono alto le afecta más que a la mayoría de los perros, y las reglas que hoy valen y mañana ya no le desconciertan de forma visible. Un cocker inseguro se retrae o se tumba boca arriba de forma exageradamente sumisa. Ser claro y a la vez amable no es una contradicción con él, sino la condición.
Lo que lo marca es su nariz. Un cocker en el bosque está ocupado sobre todo en olfatear, no en ti. No es desobediencia, es su competencia principal. Quien aprovecha esta predisposición en lugar de ir contra ella obtiene un perro equilibrado. Media hora de entrenamiento de dummy en la hierba alta le hace más efecto que una hora de camino por un sendero.
Por qué fracasan las convivencias con un cocker
1. Las orejas son una obra permanente
Las orejas caídas, largas y muy pobladas cierran casi por completo el conducto auditivo. Debajo hace calor y humedad, y eso es justo lo que gusta a bacterias y hongos. Las otitis crónicas son uno de los motivos más frecuentes de visita al veterinario en esta raza. Hay que revisar las orejas con regularidad, secarlas después del baño y aclarar cualquier sospecha ante los primeros signos de sacudir la cabeza o mal olor. Quien lo descuida acaba tarde o temprano en el quirófano.
2. Se subestima el instinto de caza
Sobre todo los perros de líneas de trabajo baten por su cuenta y cuesta hacerlos volver en el bosque. El entrenamiento anticaza y una llamada sólida deben entrar en el plan desde la etapa de cachorro. Quien solo reacciona cuando el perro persigue por primera vez a un corzo lo tiene mucho más difícil.
3. Las enfermedades hereditarias por las que debes preguntar
El tema principal son los ojos. La atrofia progresiva de retina lleva a la ceguera a lo largo de los años y, como existe un test genético, un criador serio tiene a mano los resultados de los progenitores. También se da la catarata. En las articulaciones, la displasia de cadera y la luxación de rótula son los puntos conocidos, y ambas se pueden aclarar antes de la cría. Más raro, pero grave: la nefropatía familiar, una enfermedad renal hereditaria que afecta a perros jóvenes. En algunas líneas aparecen además enfermedades autoinmunes. Un cachorro de una cría controlada a través del VDH cuesta entre 1.200 y 1.800 euros, y ese precio es en esencia el coste de las pruebas de los progenitores.
4. El pelo requiere tiempo o dinero
Los flecos de orejas, patas y vientre se enredan rápido, sobre todo tras paseos húmedos. Cepillar dos o tres veces por semana es el mínimo, y además hay una cita en la peluquería canina cada ocho a doce semanas, o recortarlo uno mismo. Las bardanas y las espigas en el pelo de verano son un tema recurrente.
5. No le gusta quedarse solo
El cocker está muy apegado a las personas y es una de las razas en las que el estrés por separación es frecuente. Quedarse solo hay que construirlo pronto y con paciencia. Un cocker que pasa ocho horas solo entre semana acaba empezando a ladrar o a trabajarse el marco de la puerta. Entrenar contra el síntoma no sirve de nada mientras siga la causa.
Cuidados: lo que de verdad necesita
- Trabajo de olfato. Juegos de búsqueda, entrenamiento de dummy, rastros. Media hora de trabajo de olfato sustituye a una hora corriendo.
- Una llamada sólida. Desde pequeño, con constancia y con una recompensa de calidad.
- Revisión de orejas como rutina. Mirarlas cada semana y secarlas después de cada baño.
- Cuidado regular del pelo. Cepillar varias veces por semana, recortar o cortar cada dos o tres meses.
- Educación amable y clara. Es sensible. La presión lo vuelve inseguro, no cooperativo.
¿Para quién es el cocker spaniel?
Para familias activas y personas solas que tienen tiempo cada día para el ejercicio y la ocupación y que disfrutan con el trabajo de olfato. Para personas que están mucho en casa. Y para quienes no viven el cuidado del pelo como una molestia, sino como parte de la convivencia.
No es para quienes trabajan a jornada completa sin cuidador, ni para quienes buscan un perro de pelo corto fácil de cuidar, ni para quienes quieren ir sin correa por el bosque sin haber entrenado antes durante años. Si lo quieres igual de amable pero menos obsesionado con el olfato, echa un vistazo al golden retriever.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia con el cocker spaniel americano? El cocker americano es más pequeño, tiene el hocico más corto, la cabeza más redondeada y bastante más pelo. En Alemania es menos frecuente y exige más cuidados. El cocker inglés aquí descrito es el tipo de perro de caza más original.
¿Existe de verdad el síndrome de rabia del cocker? En algunas líneas, sobre todo en cockers de un solo color dorado, se han descrito arrebatos repentinos de agresividad. Es raro y en una cría seria ya no es un tema relevante, pero debería ser un motivo para conocer a los progenitores y su carácter.
¿Cuánto ejercicio necesita? Dos o tres horas al día al aire libre son realistas, pero no todo en forma de camino. Una gran parte debería ser buscar, olfatear y trabajar.
Orejas, luz y la mirada interrogante
Las orejas largas y onduladas y la mirada suave, siempre ligeramente interrogante, son la seña de identidad de la raza. En acuarela, los flecos resultan especialmente vivos, mientras que los cockers de un solo color dorado casi brillan como pintura al óleo. Fotografíalo a la altura de los ojos y procura que las orejas no queden en sombra: la luz diurna lateral junto a la ventana suele bastar de sobra. Más información en nuestros consejos para fotos.
Un cocker con las orejas a contraluz lateral es un motivo por el que merece la pena un póster. Recibes de antemano una vista previa y puedes pedir cambios en los detalles antes de que se imprima. Qué materiales hay lo encontrarás en los retratos de perro.
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