Ya lo conoces: 400 fotos de tu perro en el móvil y ninguna lo muestra como es de verdad. Ojos medio cerrados, una cola que ya se ha salido del encuadre, la mirada puesta en cualquier sitio menos en ti. Y la única foto que te encanta está borrosa.
Casi nunca es cosa de la cámara. Son la luz, la perspectiva y la paciencia, y las tres son gratis. Aquí tienes las diez cosas que marcan la diferencia. Solo necesitas tu móvil, una ventana y golosinas.
1. Ponte a la altura de sus ojos
El error más habitual: fotos hechas desde arriba. Así se ve a un perro cuando estás de pie a su lado. Un retrato, en cambio, quiere mirarle a los ojos. Ponte de rodillas o túmbate en el suelo si hace falta. En cuanto la cámara está a la altura de los ojos del perro, una instantánea se convierte en una imagen con mirada.
2. La luz natural gana siempre
Nada de flash. Nunca. El flash provoca ojos rojos o verdes, pelo aplastado y sombras duras. La mejor luz es una ventana grande en un día nublado o la sombra de un árbol por la tarde. Colócate de modo que la luz llegue de lado o de frente, no por detrás. El contraluz queda genial en Instagram, pero en un retrato los ojos se ven demasiado oscuros.
3. Los ojos tienen que estar nítidos
Todo lo demás puede quedar suave, los ojos no. Toca en la pantalla justo sobre el ojo que te queda más cerca y espera a que el enfoque se fije. En los móviles modernos basta con eso. Si tu perro se mueve mucho, usa el modo ráfaga: mantén el dedo en el disparador y elige después la mejor foto.
4. Fuera el caos del fondo
El tendedero, los cubos de basura, el sofá con la mancha. En la foto se nota más que en la vida real. Busca un fondo tranquilo: una pared, un prado, una valla. O usa el modo retrato de tu móvil, que desenfoca el fondo. Por cierto, en un retrato nuestro el fondo da igual, lo cambiamos nosotros. Pero un fondo tranquilo ayuda al enfoque.
5. La mirada se consigue con las orejas
¿Quieres que tu perro mire a la cámara, con las orejas erguidas y una expresión atenta? Haz un ruido que no conozca. Un chirrido, un crujido, un silbido suave. Justo al lado de la cámara y solo cuando ya tengas el disparador a medio pulsar. El efecto dura dos segundos. Aprovéchalos. Después de la tercera vez el truco se gasta, así que no lo practiques.
6. Una golosina sobre la lente
Sostén una golosina justo encima de la cámara del móvil, no al lado. Así tu perro mira directamente al objetivo y el retrato consigue esa mirada directa que te llega al corazón. Importante: prémialo, o la próxima vez solo mirará tu mano.
7. Acércate, pero no hagas zoom
El zoom digital del móvil tira detalles a la basura, y justo esos detalles, la textura del pelo, los bigotes, el brillo en los ojos, son los que hacen un retrato. Mejor da un paso más. Regla general: cabeza y pecho deben ocupar al menos un tercio de la imagen.
8. Primero cánsalo, luego fotografía
Un perro después del paseo se sienta más tranquilo, aguanta más la mirada y jadea menos. Diez minutos después de volver, cuando acaba de llegar pero todavía no se ha dormido, es el mejor momento. Con los cachorros: justo después de comer, antes de la siesta.
9. Haz muchas, borra después
Los profesionales hacen cien fotos para quedarse con una. Tú también puedes. Haz 30 fotos en dos minutos, luego descansa y mimos. Elige con calma más tarde. Al elegir, fíjate en tres cosas: ¿están los ojos nítidos? ¿Sale la cabeza entera? ¿Se ve relajado o estresado? Un perro con las orejas pegadas y la boca muy abierta no está contento, está tenso.
10. La foto que te emociona es la buena
Al final no cuenta la técnica. Una foto técnicamente mediocre con la expresión adecuada gana a una perfectamente expuesta que no la tiene. La cabeza ladeada. Esa oreja caída. La mirada que solo tú conoces. Si una foto te hace sonreír al mirarla, es la buena.
¿Y si la foto no es perfecta?
Mándanosla igualmente. Te diremos con sinceridad si sirve. Una foto movida es difícil, una oscura casi siempre tiene solución, un fondo desordenado no es ningún problema. Y con cada retrato recibes una vista previa antes de imprimir, gratis, y aún puedes cambiar lo que no te guste.
Lo que necesitas para un retrato, en una frase: luz natural, altura de ojos, cara nítida. Del resto nos encargamos nosotros. Qué material acaba colgado en la pared lo decides tú: en los retratos de perro, desde metacrilato pasando por lienzo y marco de madera hasta el póster sencillo. Por qué basta una foto normal del móvil y cuánto cuestan el tamaño y el acabado lo encuentras en Regalar un retrato de perro: basta una foto del móvil.
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